La gente ama PETA, pero no son tan buenos

PETA es una de esas organizaciones que logra calar en la gente con un discurso basada en una alta carga de moralismo, desde una especie de tribunal mundial de defensa de los animales y las especies en peligro, PETA da la impresión de que es el juez de miles de instituciones, tiendas o fundaciones que, a su juicio, maltratan a los pobres animalitos pero… ¿Es realmente PETA el referente moral que debe ser?

Principios de PETA

Para empezar a entender la realidad, debemos tener claro que PETA se maneja con cuatro principios fundamentales, lo que viene a ser su carta fundacional o algo así como la Constitución para un país. 

PETA asegura luchar contra el maltrato y tortura de animales en laboratorios para experimentos, con su uso en la industria del entretenimiento, con la caza y preparación de piel de animales para ropa y con los daños en granjas industriales (lo que viene a ser los pollos criados para comer y demás). 

¿De qué manera PETA lucha para salvar a estos animales en ese gran riesgo de tortura?

Es aquí donde duele conocer la verdad detrás de PETA, ya que en esta organización sí logran ocasionalmente retirar miles de animales de estos espacios donde algunos morirán torturados por el bien de la belleza, de la ciencia, para entretenernos o para comerlos, pero no los mandan precisamente a un picnic. 

En PETA aplican de manera frecuente la eutanasia a miles de animales que llegan a sus centros o albergues. 

Esta es la parte que esconden al mundo y que hábilmente evitan que sospechamos, gracias a su campaña donde se incluyen personalidades, cantantes de moda, celebridades varias que casi siempre ganan fuerza para su imagen al apoyar a PETA y todo basado en el mismo engaño. 

Sigue siendo provechoso para personalidades apoyar a PETA porque a la gente le gusta PETA, pero la verdad de esta organización con doble rostro, cada vez sale más a la luz, en estos espacios virtuales hay incluso organizaciones e influencers que se dedican prácticamente de lleno, a denunciar la verdad que se esconde detrás de una organización cuyas manos están manchadas de sangre animal y que solo existen, con grandes donaciones, porque han engañado a medio mundo vendiendo que detendrían el derramamiento de esa sangre. 

La vida al servicio de los animales al estilo PETA no es precisamente un ejemplo moral

Aunque existen muchas otras organizaciones que sí cumplen con cuidar a los animales, el caso de PETA ha manchado en gran manera a todos los involucrados en el trabajo de protección animal, ya que no solo matan a miles de animales cada año, tampoco hacen un esfuerzo real en buscarles hogares adoptivos, dando la impresión de que la eutanasia masiva es la primera solución que plantean para los animales indefensos.